Ángel Martín: Por si las voces vuelven. Reseña psicológica

Reseña psicológica del libro de Ángel Martín, “Por si las voces vuelven”

Un día tocas fondo. Haces crack y todo vuelve a empezar.

Lo primero que descubres cuando cruzas el umbral de la locura es que lo que vemos y escuchamos es solo la primera capa de lo que en realidad está pasando.

Es como vivir en Matrix dentro de Matrix dentro de Matrix dentro de Matrix y así hasta que te quedes dormido.

(Ángel Martín. “Por si las voces vuelven”).

ángel martín. guía para decidir

¿Estamos en Matrix? “Por si las voces vuelven”, de Ángel Martín, te ayuda a desvelar el enigma

En estos últimos días, además de entregarme a las rayadas y juegos mentales de la cuarta entrega de Matrix, he tenido ocasión de devorar el libro de Ángel Martín: el polifacético cómico, guionista, actor, músico, presentador y ahora escritor (de los buenos, además) español.

Por si no lo conoces, Ángel Martín es un chico majo y confiable, que te caería bien casi seguro, como terapiado, como amigo, vecino o hermano…

“Por si las voces vuelven” es un regalo perfecto para todas las psicólogas, “terapiadas diamante” y personas que sentimos interés, preocupación y genuina fascinación por la psique humana y la salud mental.


El crack inicial de Ángel Martín… cuando se nos rompe la musculatura psicológica

Hace 3 años a Ángel, con ese “crack” de ruptura de su musculatura psicológica, le tocó ordenar voces. Le pasó a él, mañana, aun siendo psicóloga, podría pasarme a mí, y pasado a ti.

Después de ese crack, los síntomas de Ángel se concretaron en un brote psicótico. En su caso, un brote muy florido, muy llamativo y, a la vez, fascinante.

Leyendo el relato de “Por si las voces vuelven”, no es difícil imaginar el primer día que pasó Ángel Martín en la unidad de psiquiatría; inicialmente maniatado para evitar una posible autoagresión.

Lo más duro no fue estar loco, lo más duro fue volver a la cordura. Ángel Martín.

Eso sí, tal y como comentábamos en el análisis psicológico de la película “El lado bueno de las cosas” …

Ángel Martín

¿Dónde está la línea que separa la orilla de locura y la cordura? Y, sobre todo, ¿quién la marca?

Ángel Martín lo explica más a o menos así:

Estás cuerda porque tienes tus voces mentales controladas bajo llave en una especie de baúl, como si fueran el muñeco de un ventrílocuo, disponibles para que las vayas eligiendo, según las necesites.

Volverse “locuelas” es que, con un cambio de rumbo, el baúl se te caiga al suelo, se rompa la tapa y se pierda la llave para siempre, mientras todas esas voces deciden que, a partir de ahora, van a campar a sus anchas dentro de tu cabeza diciendo parloteando a su antojo lo que quieren y cuando les da la gana.


Alerta de “peces cagones”: mucho cuidado con esas voces tan sutiles

Como esas voces internas lo último que quieren es llamar la atención para evitar que puedas devolverlas al baúl o pedir ayuda cuanto antes, sus intervenciones son perfectas y sutiles. De este modo, muy muy lentamente, se apoderan por completo de tu cerebro.

Ángel, como narra de manera valiente y honesta en su libro, cuando empezó su recuperación tuvo que poner orden varias de esas voces; alguna de ellas era su “Yo” del futuro, la del mismísimo Universo, la de algún que otro Dios… lo natural en estos casos, vaya. 💡 

Y me ha resultado revelador y cautivador leer y escuchar el relato de Ángel Martín en primera persona, tan desde adentro y tan libre de artificio y deseabilidad social. Tan genuino y de verdad.

Pero déjame decirte que Ángel no está solo en la lucha por poner orden.

Nuestra lucha particular por poner orden a nuestras voces y “peces cagones”

Cualquiera de nosotras, en nuestro particular proceso de construcción de una buena vida y recuperación de algún crack inicial, podríamos andar a vueltas con la voz que nos atormenta con mensajes (“peces cagones”) del tipo:

  • “No sirves para nada”.

  • “Estar aquí ya no merece la pena.

O, incluso, una voz auto-destructiva podría llegar a decirnos:

  • “¿Qué ocurriría si no tomases la siguiente curva al conducir?”

Esa voz, en las peleas con nuestra alimentación y nuestro cuerpo, una voz también podría llegar a decirnos:

  • “No seas glotona, y vomita eso que acabas de comer”.

  • “Tú y yo lo sabemos, reina: la única forma de sentir que tienes el control en alguna parcela vital es que pases la mayor parte posible del tiempo sin comer”.

O puede que, en tu reconciliación con la dependencia emocional y la emoofilia, tu voz particular te diga:

  • “Dile que sí a la primera persona que te preste atención. Mejor unas migajas de amor o las secuelas de una relación tóxica antes que estar sola”.

Puede que a ti te resuene más alguna otra voz más exigente, perfeccionista o con tintes TOC (trastorno obsesivo compulsivo) del tipo:

  • “Debes contar todas las líneas de azulejo que veas”.

  • “Lávate las manos una vez más para liberarte de cualquier resto de bacteria”.

O puede que intentes luchar y parar tu voz de superheroína que te dice:

  • “No revises más ese texto. Mejor hecho que perfecto. Ya está, dale a enviar” … Y, sin embargo, vuelves a revisarlo y corregirlo por enésima vez.

Y esas voces de la procrastinación podrían decirnos:

  • “Venga, un ratito más de redes sociales y luego ya te pones con el proyecto”.

Y esa lucha por intentar acallar o reconciliarnos con esas diferentes voces nos encontramos Ángel, tú y yo.

En la base, no existe una gran diferencia en nuestras luchas particulares. Todas deseamos salir del campo de batalla, poner en orden nuestros pensamientos y reconciliarnos con esas voces que nos hablan o con las que nos hablamos en nuestro diálogo interno.

En este punto es fundamental, por tanto, tomar consciencia hoy, y en cada momento, de cómo es nuestro diálogo interno y de cómo nos hablamos o tratamos.


Lo que no explota, IMPLOTA… “Mejor soltar el grano que el saco entero”

Lo que ocurre cuando no cuidamos el diálogo interno y nos inmunizamos al dolor psicológico: el “más de lo mismo”

Si vivimos en “modo automático”, dejando que las voces más disfuncionales campen a sus anchas, si, a lo largo del tiempo, tapamos nuestro dolor con capas y más capas sin compartirlo con nadie, si normalizamos llorar cada día, estar sin energía y sin dejarnos tender un puente… un día, crack, nuestra musculatura psicológica y nuestra capacidad de resiliencia se rompen.

Y los síntomas tomarán formas diversas, con diagnósticos y tratamientos diferentes, pero con una base y una característica común: un DOLOR muy agudo y casi, casi insoportable en todos los casos.

Y este dolor, que tan bien describe Ángel en su libro, afecta, como una bomba expansiva de mal rollo, tanto a la persona implicada como a su sistema familiar, social y sentimental más cercano.

Hablamos de algo que no debemos olvidar jamás:

Cada síntoma o situación problema ocupan un espacio y cumplen un rol concreto dentro del ecosistema de la persona. Y todo sistema y contexto que nos rodea condicionarán brutalmente nuestras posibilidades de tratamiento, recuperación y cambio.

¿Qué día exactamente es aquel en el que “lo normal” empieza a ser disfuncional?

Y el drama es que, generalmente, creemos que todo empieza el día del crack. Pero no.

Lo natural es que las raíces de nuestra dificultad tengan un largo recorrido por habernos empeñado en aplicar intentos de solución erróneos que suponen “más de lo mismo” … Ya sea en forma de silencio, evitación, negación o entrega a cualquier tipo de adicción para amortiguar nuestro dolor inicial.

Y déjame recordarte, una clave fundamental de la psicología cognitiva para tu vida…

No hay salud sin salud mental. Cuidar tu mente es cuidar tus pensamientos.

Lo veíamos en uno de nuestros artículos, ¿Piensas demasiado? Aligera tu equipaje mental ahora”cuidar nuestra mente implica elegir de forma constante a qué voces o pensamientos les damos un altavoz de credibilidad y cuáles no.

Salir del campo de batalla mental implica identificar con qué “peces mentales” nos “casamos” o nos fusionamos hasta sus últimas consecuencias.

Y, sobre todo, supone aprender a tomar distancia y hablarnos de una manera más compasiva, liberada de (pre)juicios y decretos rígidos.

Es más…

Cuidar nuestra salud mental, implica principalmente decidir y actuar en consecuencia.

Se trata, por tanto, de optimizar nuestras opciones de bienestar, apostando por elecciones y acciones coherentes (en 10 minutos, pero, principalmente en 10 meses y 10 años), con los recursos disponibles y dentro de nuestro contexto particular.

Ángel Martín nos da una lección magistral sobre lo que significa recuperarse y/o mantener en orden nuestra mente:

El “Marie Kondo” mental implica hacer este trabajo de identificación, “apaleo” y reestructuración de voces y “peces cagones” y hacerlo con excelencia: de forma consciente y con toneladas de esfuerzo hasta que lo convertimos en un proceso automático.

Así una y otra vez, hasta que somos capaces de asumir una mentalidad de científicos para sustituir nuestros viejos (y dañinos) patrones de pensamiento por otros muchos más reales, positivos, flexibles y funcionales para una BUENA VIDA.

Al hilo de lo anterior, los “buenos” psicólogos (especialmente los que trabajamos desde un enfoque más cognitivo), deberíamos ser capaces de ayudarte a poner en orden todos esos pensamientos, a “escoger voces” que te beneficien y a planificar las acciones que vas a llevar a cabo para que te sientas mejor, contemplando tus valores, tu historia vital, tu contexto actual y las dinámicas relacionales con tu entorno.

Una verdadera lástima saber que Ángel no ha tenido una buena experiencia con los psicólogos (o con el psicólogo concreto cuya singular praxis describe).

Una vez escuchado y atendido el crack inicial, el siguiente paso será cuidar, con buenas prácticas, nuestra salud mental.


¿Cómo podemos empezar hoy mismo a cuidar la salud mental?

Lo sabemos de sobra…

Cuidar nuestra SALUD MENTAL implica mimarnos y cuidarnos por dentro y por fuera, brindándonos un sueño reparador, una alimentación sana y variada, ejercicio físico, ratos diarios de descanso o “remanso” (físico – mental – social – cultural – espiritual – creativo) y actividades agradables que podrían ayudarnos a elevar, de forma natural, el volumen de nuestras emociones de gratitud, disfrute, esperanza, etc., con las gafas de “abeja” en modo ON.

Ángel Martín

Mini-inciso sobre las drogas: un factor de riesgo a evitar en tu vida

Tengo que decir que, aunque llevaba tiempo haciendo cosas raras, por aquel entonces mi vida consistía en vaguear, beber, fumar hierba y consumir media pastilla de éxtasis de vez en cuando. Así que la actitud de cualquiera con una vida así no es motivo para preocuparse a menos que cruce algunas líneas.

Si en tu entorno hay personas multidisciplinares con las drogas y el alcohol, sabrás perfectamente de qué hablo. Ángel Martín.

Leyendo el libro “Por si las voces vuelven” también podemos llegar a la conclusión de que cuidar nuestra salud mental implica, necesariamente, no tomar drogas ni sustancias adictivas de ningún tipo.

Si no quieres meter bolitas en el bombo del “crack emocional”, NO TE DROGUES. Así, en general y con mayúsculas.

Más droga del tipo de que sea, más riesgo de crisis psicológica.

Tú decides, como en todo. 😎 

Aunque no existiera una relación directa en el caso de Ángel entre el consumo de alguna sustancia con su brote psicótico, él ahora sabe mejor que nadie lo que es bueno y saludable y lo que le desestabiliza.

Si eres plenamente consciente del efecto depresor del alcohol en nuestro cerebro y de su contribución al exterminio neuronal, asume las consecuencias de esta decisión consciente. Reflexiones de este tipo me llevaron hace unos años a sustituir las cañas con limón por los zumos de tomate. 😉

Háblate así con todas las sustancias que consumas, no minimices su importancia ni te hagas trampas al solitario, que estamos ya muy mayorcitas, amiga.


Medicación para acallar las voces y lograr más bienestar y salud mental… ¿sí o no?

En algunos casos en los que la vida se nos hace bola de verdad y hacemos un crack de difícil retorno, la mejor opción será dejarnos apoyar y asesorar en caso de necesitar una alternativa química para lograr un efecto de salud mental similar que nos permita funcionar a un nivel básico.

Cuando nuestra mente ya no puede más, puede ser fundamental que las pastillas nos suban, de forma artificial, esos niveles neuroquímicos de funcionalidad y supervivencia para poder levantarnos de la cama y seguir haciendo cosas útiles por los demás y por nosotras.

En casos de desorientación y atoramiento como el que describe Ángel en su libro, la psicología clínica puede encargarse de acompañarte planificando las acciones que más nos beneficien… Lo que nos tocará hacer a cambio implica ser rigurosas con su cumplimiento para que nos funcionen.

Es más, el tratamiento farmacológico nos funcionará únicamente si realmente HACEMOS cosas útiles y no nos damos como perdedoras por adelantado. En caso contrario, nuestro cerebro se acostumbrará y vueeeelta a comenzar. Pero en esta ocasión, para aumentar el festival del drama con los efectos secundarios de la medicación.

La frase con la que Ángel Martín finaliza cada día su informativo matinal, es:

“Aleeee, a hacer cosas”. 💡 

Y esta invitación a pasar a la acción no es una frase baladí en absoluto… hace diana en la importancia de conectarnos con nuestro propósito haciendo cosas útiles por nosotras y por los demás. Ahí te lo dejo.


A modo de cierre

Volverme loco es lo mejor que me ha pasado en la vida…

Este mensaje de Ángel se repite varias veces a lo largo del libro.

Cuando tocas fondo, empieza lo duro. Pero cuando avanzas en ese camino, empieza tu LIBERTAD. Y, echas la vista atrás, y ves que aquello tan horrible, empieza a ser el punto de partida. Y ahora eres libre, porque ahora pones tú la voz, porque cuando ya no queda nada, entonces sólo quedas TÚ. Y tu capacidad para escoger las voces que quieres oír, es infinita.

Ángel Martín.

Se puede decir más alto pero imposible más clarito, Ángel. 

Conforme iba leyendo el libro de Ángel, repensé una y otra vez la importancia de que seamos conscientes de esas voces que queremos escuchar dentro de nosotras y nosotros. Y en qué acciones deberíamos realizar para mantenernos conectarnos con nuestro estado natural de bienestar y equilibrio.

Y, ahora, mientras escribo este artículo, garabateo en mi cuadernito de “Salud Mental” alguna de esas voces. Porque no quiero que se vayan todas. ➡ 

Vivamos o no en algo parecido a Matrix, sigamos atentas a las señales: a esas que nos conectan con la salud mental y la buena vida.

Regálate el audiolibro: deja que Ángel Martín te cuente sus idilios con sus voces

Por cierto… Después de devorarme el libro en 3 días, me autorregalé, por Reyes, el audiolibro de “Por si las voces vuelven”.

Y entonces fue como tener a Angel en mi habitación contándomelo. A mí. Y es un regalo añadido, así que te recomiendo la lectura de su libro en papel, y luego deja que te lo cuente él. Porque no te lo lee, te lo cuenta. Solo a ti. 😉

Después de todo lo expuesto, sólo puedo decirte que Angel Martín ha escrito el libro de psicología aplicada más bestia de los últimos tiempos. Y en su genialidad, tal vez, ni él sea plenamente consciente de ello. Hazte un regalo, léetelo y escúchatelo ya. Y pon en práctica su proceso de reconstrucción.

Al fin y al cabo, no hay tanta diferencia:

Si lo sabes leer bien, si te ha resonado algo de este artículo, si te acercas desde la curiosidad al libro, cualquier atisbo de “pobre cachorro” o de “Eso a mí no me pasará jamás” se alejará de tu cabeza inmediatamente. En su lugar, todas las variedades de resiliencia, esperanza, ilusión, fuerza e inspiración, se unirán a ti.

Cuando le perdemos el miedo al miedo…

En esta entrevista de Sputnik Ángel Martín habla Sin Tapujos sobre su brote psicótico: 

“Me creía hijo de los Dioses y el dueño de Disney”. Ángel Martín. 

Si las voces vuelven, estoy convencida de que a Ángel le pillarán más que equipado.

¡La buena vida y la salud mental para Ángel, para ti y para mí! 😉 Ángel Martín

Lo último de Ángel Martín: recomendaciones finales para tu salud mental y para ti

  • Ya estás tardando 1, si aún no has leído o dejar que Ángel Martín te lea su libro: “Por si las voces vuelven”.
  • Otro “ya estás tardando 2“, si aún no has explorado su podcast: “Por si las voces vuelven”. En este podcast, en formato “mesa camilla”, Ángel Martín charla con personas conocidas y famosas de diferentes ámbitos (música, televisión, cine, comedia, etc.). Durante esas conversaciones, presentador y personas invitadas hablan sobre salud mental. En concreto de sus vivencias, experiencias y problemas de salud mental (depresión, ansiedad, problemas de autoestima, autopercepción, etc.).

Con el libro y con el podcast, Ángel le da otro empujoncito a la importancia de visibilizar la salud mental y acabar con el estigma.

En este podcast, Ángel Martín te narra noticias “picaditas y rápidas”, con un toque diferente para arrancar el día con una sonrisa.

Ángel Martín


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¡Un abrazo enorme y hasta pronto!

Cris. Decideteycambia.

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Soy Cristina Centeno, psicóloga y ahora “acanariada” feliz. Te muestro claves de psicología y coaching que te ayudarán a soltar lastres, a zambullirte con humor y confianza en la incertidumbre, a liberarte de tus miedos y tu apatía, a tener más claridad, firmeza y autenticidad a la hora de decidir y cambiar. ¿Estás preparada para liderar la vida que realmente quieres y mereces?

 

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