Cuando la vida son limones… 8 claves para superar la apatía y reconectarte con la ilusión al decidir y cambiar

Echa la vista atrás un poquito… ¿Cuándo fue la última vez que te levantaste expectante, ilusionado y motivado por todo lo que te deparaba tu nuevo día? ¿Recuerdas cómo, hace años, contabas con impaciencia las horas que faltaban para el fin de semana o para las vacaciones de verano?, ¿o lo mucho que te apetecía salir con tus amigos?, ¿o ver a tu novia?, o, tal vez, ¿acudir a una fiesta? ¿Recuerdas cómo te involucrabas en los proyectos y cuánta energía ponías en las cosas para conseguir tus metas?

Ahora, sin embargo, todo te da pereza y te cuesta levantarte por las mañanas y movilizarte en tu día a día. No tienes ganas de nada y, aparentemente, nada te interesa. Te invaden la inseguridad, los miedos y la falta de voluntad. No puedes tomar ningún tipo de decisión, no eres capaz de emprender acciones con un propósito y mucho menos, de realizar una serie cambios con un objetivo concreto. Te sientes cansado para todo y nada te ilusiona. Desde fuera no tienes ningún problema, puede que tengas un marido perfecto, unos hijos adorables y un buen trabajo. Puede, incluso, que te pongas la máscara para interpretar a una persona productiva, de éxito, satisfecha y segura de sí misma, pero, en la intimidad, sientes que todo te aburre y que te invade, incluso, el desaliento.

Si te resuenan estas afirmaciones, no te despegues de tu pantalla para descubrir claves infalibles para reconectarte con la ilusión y para superar la apatía que te invade, afrontando decisiones y cambios (laborales, residenciales, sentimentales, sociales, económicos, etc.) con eficacia.

¿Qué puedes hacer si te encuentras en una situación así? ¿Cómo puedes recobrar tu ilusión y seguir adelante con tus proyectos vitales?

Si estás dispuesto a poner de tu parte y a perseverar, ya tienes una gran parte del camino recorrido, y, adicionalmente, hay varias claves que pueden ayudarte a salir de esta desagradable situación.


El sentido y la importancia de la ilusión o la motivación para decidir y cambiar

Ya perfilaba contigo en un post anterior (¡3, 2, 1… Zarpamossss! Aprende tres sencillas fases que mejoran tus decisiones y cambios) los principales puertos de mi método Ilusión -> Elección -> Acción. Y ahora ya deberías saber que el primer ingrediente de mi receta, para gestionar decisiones y cambios, es la ILUSIÓN en todas sus formas: el entusiasmo, la motivación, la pasión o la capacidad de elegir tu mejor actitud, al margen de las circunstancias y de las olas del mar.

La palabra motivación viene de «motif», que significa motor o algo que genera movimiento. Por lo tanto, estar motivados es tener un deseo o razón (interna o externa) que nos lleva a actuar. La pasión es la energía de la acción, el combustible de tus músculos, el fuego sagrado de tus conductas. Este deseo es nuestro punto de partida. Sin esa motivación de partida, seguirás siendo el espectador impávido de tu existencia.

En el otro extremo del continuo, nos encontramos con la gran epidemia del siglo XXI: la abulia o desmotivación. No es grave en sí misma, pero sí es un atajo que conduce a la depresión. O, como poco, a robarnos la ilusión y a pintarnos la vida de gris.

Los síntomas que nos alertan de un posible estado de abulia son: un bajo nivel de energía vital, un interés prácticamente nulo en estímulos o actividades que antes nos hubieran motivado y la pérdida o falta de voluntad para tomar decisiones, para focalizarnos en objetivos y para reunir la motivación precisa para cumplirlos. Tener falta de motivación, es como estar dentro de una prisión. Una prisión donde están encadenados tus sueños y objetivos. Simplemente una habitación oscura sin salida, que nos obliga a vivir permanentemente una vida promedio ni retadora ni satisfactoria.

Por lo tanto, si deseas alcanzar esa plenitud y esa realidad que tanto has soñado, es necesario saber cómo salir del pozo de oscuridad y apatía, apoyándote en herramientas clave de liderazgo personal.

La teoría es autoexplicativa y es muy fácil decirlo, pero no siempre es tan sencillo conectarse con el motor y punto de arranque del resto de nuestros pasos, ¿verdad? Al igual que muchos sentimientos y etapas del ser humano, la pérdida de ilusión o motivación tiene su propio curso, y debemos darnos permiso para sentir y para entender que lo que estamos atravesando es normal, tiene explicación y tiene solución. Déjame repasar contigo las ocho claves más efectivas para recuperar la ilusión o motivación en tu vida.

Motivacion

*Imagen de Shad0wfall en Pixabay 


Clave 1. Párate un momento y “ponte una oreja por dentro” para analizar la causa de tu apatía o malestar

Muchas veces la cotidianeidad nos engulle y nos lleva a levantarnos todos los días y ejecutar, con el piloto automático, nuestras actividades y obligaciones, sin tiempo para detenernos a pensar en nuestra situación actual de vida, en los detonantes que nos han llevado a nuestro momento de desilusión y en las posibilidades de cambio en el futuro.

“Ponernos una oreja por dentro” y reflexionar nos ayudará a encontrar lo que debemos cambiar para salir de nuestro estancamiento emocional. Para ello, es crucial que tengas presente aquello que ha provocado tu situación actual. Hay sucesos controlables en los que podemos influir o mejorar, y otros incontrolables y “poco opcionales” que debemos aceptar con la mejor disposición posible. No es lo mismo, por ejemplo, que tu malestar o falta de ilusión esté relacionada con la pérdida de un empleo, que con la pérdida repentina de un familiar cercano.

En el primer caso, la solución está en tus manos: debes tomar las riendas y luchar por conseguir otro trabajo en el menor tiempo posible, para que tu situación económica y tu autoestima mejoren.

Habrá otras situaciones en las que no hay reparación posible, como en el caso de la pérdida de un familiar cercano. En este ejemplo, debes centrarte en aprender a gestionar, afrontar y convivir con tus propias emociones, aceptando la nueva situación que se te presenta, por muy dura o triste que resulten inicialmente.

Introspección y análisis de emociones

*Imagen de (Joenomias) Menno de Jong en Pixabay 


Clave 2. Acepta tu realidad actual sobrevolando el dramatismo

Sin lijar te digo que hay aspectos de la vida que no están bajo tu control y que, en muchas ocasiones, las cosas no saldrán como a ti te gustaría. Sé que aceptar que la realidad es como es, y no como nos gustaría que fuera, será difícil, frustrante y que siempre es más fácil decirlo que hacerlo. No obstante, éstas, y no otras, son las reglas bajo las que funciona el juego de la vida, por mucho que coceemos a las situaciones de cambios (en nuestro trabajo, nuestro estado salud, nuestras relaciones, etc.) no deseados. Esta frustración, resistencia o coceo ante “lo que es” y no siempre podemos controlar, suele ser el germen de la pérdida de ilusión.

La aceptación es, por tanto, un paso fundamental de tu navegación, en el que debes confiar en tus fortalezas y comprender que, surfeado el temporal en tu vida, llegarán mejores momentos. Resistirte al cambio sólo hará que lo pases peor durante más tiempo. Lejos de dramatismos y “preocupacionismos” estériles, te recuerdo que tener un mal día o atravesar un bache, no implica tener una mala vida.

Al hilo de lo anterior, tal y como dice nuestro sabio refranero, “no hay mal que cien años dure”, por lo que esta etapa que estás viviendo tampoco será eterna, te lo garantizo. La vida se entreteje, como un precioso collage, de momentos buenos, “reguleros” y neutros. Superando las etapas oscuras y lluviosas (que en Baden-Baden, climatológicamente hablando, son especialmente largas), aprendemos realmente a valorar, con mayor fortaleza psicológica, los días cálidos y soleados.

En las profundidades del invierno finalmente aprendí que en mi interior habitaba un verano invencible. – Albert Camus.

Sobrevuela

*Imagen de Antonio Doumas en Pixabay 


Clave 3. Usa tu creatividad para pensar cómo puedes mejorar la situación

Una vez que has analizado la causa de tu malestar y desmotivación actual, es el momento de buscar las mejores estrategias de solución.

Incluso cuando te enfrentes a situaciones frustrantes, incontrolables, “sin vuelta atrás” o que no dependan de ti mismo, puedes encontrar recursos y formas de afrontamiento exitoso para recuperar tu ilusión. Una aceptación serena “de lo que es” y un cambio en tu forma de analizar e interpretar esos sucesos, a lo largo de un tiempo bien aprovechado, te alejarán progresivamente de la desmotivación.

En aquellas situaciones que sí puedes solucionar, ya tienes gran parte del trabajo hecho y debes plantearte la estrategia de afrontamiento más eficaz.

En mi consulta descubro, por ejemplo, que una de las causas más frecuentes de la pérdida de ilusión es ocupar un puesto de trabajo monótono y aburrido. Si éste es tu caso, tal vez podrías intentar asumir nuevas responsabilidades que te hagan crecer como profesional. Y, si llegado el momento, sientes que el trabajo no te llena lo suficiente, puedes plantearte buscar un nuevo empleo que se adapte mejor a tus fortalezas y motivaciones personales.

Creatividad y estrategias eficaces

*Imagen de Colin Behrens en Pixabay 


Clave 4. Expresa tus sentimientos y emociones

La tristeza es un desencadenante frecuente de la pérdida de esperanza e ilusión, así que lógico y normal es que ganas de llorar con frecuencia. Como nos muestra el entrañable Shrek, “mejor fuera que dentro”, así que, si quieres recuperar la ilusión, no te reprimas y comienza por desahogarte y aprender a expresar, gestionar y canalizar todas nuestras emociones (incluso aquéllas que resultan más feas e incómodas, como la tristeza, la ira, el rencor, la culpa, etc.) para que no éstas no se conviertan en “los caballos” que nos dominen a nosotros.

Sin embargo, tampoco podemos permitir que nuestras emociones nos limiten y coarten el resto de parcelas de nuestra vida y nos impidan desarrollar nuestras actividades o responsabilidades cotidianas.

Dedícate un tiempo para tomar consciencia de las emociones que te invaden, pero con la firme determinación de plantarles cara e ir superándolas poco a poco con un buen plan de acción que incluya metas medibles, accesibles, retadoras, temporales y específicas.

Siempre que no monopolices todos los espacios de conversación, podrás encontrar amigos o familiares que estarán dispuestos a escucharte. Sin embargo, si crees que te sentirías más cómodo hablando libremente con alguien más neutral, que no forme de tu círculo de confianza, puedes acudir a un profesional de la psicología, que, mientras te escucha, puede ayudarte a reencauzar las emociones que atraviesas.

Apoyo emocional

*Imagen de Sarah Richter en Pixabay 

 

¡Esto no es todo, amigos!

Accede ahora a la página 2 para seguir leyendo las cuatro claves restantes para superar tu apatía y reconectarte con la ilusión que necesitas para decidir y cambiar.

 

 

 

 

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