Estrategias para aliarte con tu cerebro al decidir… Lo que los macacos pueden enseñarte sobre las decisiones.

¿Eres indeciso/a? ¡No te atores ni te paralices! Rastreadores de visión y escáneres cerebrales en humanos y macacos nos van revelando qué debemos hacer para enfrentarnos a decisiones difíciles.  

Si creías que la toma de decisiones, la resolución creativa de problemas y la gestión de los cambios eran competencias exclusivamente humanas, vengo yo a pincharte el globo antropocéntrico diciéndote que los monos también son capaces de tomar decisiones complejas para resolver problemas, ¿cómo te quedas?

Hace unas semanas descubrí un artículo muy interesante que recoge los resultados de un estudio realizado con macacos. Los científicos han descubierto que los macacos, al igual que las personas, son capaces de analizar paso a paso las decisiones que toman, de evaluar gradualmente sus propias acciones y los factores externos, al analizar los éxitos y los fracasos, y pueden además modificar sus elecciones de cara al futuro.

Todas estas capacidades, reflejadas en la jerarquía de las partes del cerebro (la corteza frontal y cingulada), son cruciales en el proceso de aprendizaje, ya que nos permiten analizar nuestras propias acciones y tomar decisiones más ajustadas y exitosas en el futuro.

Parafraseando a Fromm…

“Cada decisión que tomas te transforma en lo que eres, constituye la vida que eliges y, de esa forma, eres lo que piensas, lo que eliges pensar y lo que eliges hacer” … como humano o bien como macaco.

Si no te resulta tan sencillo, como a los macacos, llegar a decisiones y soluciones eficaces, reflexiona sobre las siguientes preguntas:

  • ¿Tienes entre manos una decisión importante?
  • ¿Te gustaría conocer un buen sistema para tomar tus decisiones?
  • ¿Debes tomar decisiones confiables a diario?
  • ¿Ahora mismo estás revisando decisiones que tomaste en el pasado?
  • ¿Tiendes a la duda, la confusión o la parálisis cuando debes elegir una de varias posibles alternativas?

Si la respuesta es sí, amigo/a indeciso/a, definitivamente este artículo es para ti, así que no te despistes de las próximas claves de elección, porque compartiré contigo toda la información necesaria para que conozcas y mejores los caminitos que sigue tu cerebro al decidir.


¿Sabes cómo tomas tus decisiones?

De sobra sabemos que tomar decisiones es parte de todo lo que hacemos, y, además, lo hacemos todo el tiempo, desde que abrimos los ojos cada mañana hasta que los cerramos. Este ejercicio cognitivo puede ir desde lo más simple a lo más complejo. Entre lo simple podemos mencionar elegir nuestra ropa, hacer la compra, salir a tomar un café… Decisiones humanas más complejas apuntan a elegir una profesión, cursar una segunda carrera, casarnos con alguien, tener hijos, comprar una casa o un coche.

La buena toma de decisiones te permite vivir mejor: Te otorga más control en tu navegación. Cuanto mejores son tus elecciones, mejor es tu vida; desde pedir un café con leche o un capuchino a decidir entre dos ofertas laborales.

Pues sí, querida/o amiga/o, todo apunta a que somos las decisiones que tomamos. De esta forma, cuando te preguntas: “¿Cómo he llegado a esta situación?”, deberías mirarte, con honestidad, en el espejo para ver al principal responsable /protagonista del escenario y, de paso, para repasar la larga lista de elecciones que has tomado hoy, ayer, la semana pasada, el mes pasado y/o los últimos años.

*Imagen de Free-Photos en Pixabay 

Con cada decisión que tomas o que no tomas -porque recuerda que “no decidir” también implica tomar una decisión-, tu vida toma una dirección. En ocasiones, este rumbo coincide con lo que quieres; otras veces se acerca a tus ilusiones de base, y, otras tantas, tu escenario estará en las antípodas de tus motivaciones, deseos y sueños de partida.

Es evidente que tomas decisiones todo el tiempo, pero, ¿sabes cómo las tomas?

Parafraseando al neurocientífico Facundo Manes…

Para tomar decisiones lógicas, analíticas, deliberadas, debemos conocer los porcentajes de riesgo y los beneficios de cada opción. Sin embargo, no siempre sabemos estos datos. Por suerte, gracias a los miles y miles de años de evolución de nuestro cerebro, el sistema nervioso desarrolló un proceso de toma de decisiones que usamos la mayor parte del día: un proceso que es automático y que nos llega a la consciencia. Esta consciencia estará influenciada por las emociones que estemos viviendo, por experiencias, emociones y memorias previas, así como por un contexto psicosocial que está en un continuo cambio.

En todo este proceso de toma de decisiones, el cerebro (de humanos y macacos) será nuestra principal herramienta. Por lo tanto, antes de pasar a la parte más aplicada, me gustaría compartir contigo una pincelada neuropsicológica de las zonas cerebrales implicadas en el proceso de tomar una decisión.


Zonas cerebrales implicadas en el proceso de tomar una decisión

Los neurocientíficos Néstor Braidot y Pablo Annecchini en su libro «Sácale partido a tu cerebro: todo lo que necesitas saber para mejorar tu memoria, tomar mejores decisiones y aprovechar todo tu potencial” señalan que, al tomar decisiones, hay varias zonas cerebrales funcionando a toda pastilla:

  • Tu amígdala…

Funciona como una receptora de estímulos emocionales e influye determinantemente en la toma de decisiones, ya que provoca una respuesta inconsciente e instantánea, que podemos reconocer cuando enfrentamos alguna situación de riesgo que atente con nuestra integridad y así salvarnos la vida a través de los reflejos corporales. (Muchas veces, este proceso lo confundimos con instinto o un reflejo, sin embargo, es algo bastante más complejo).

  • Tu núcleo accumbens

Es el sistema de recompensa del cerebro. Te lleva a buscar actividades placenteras, y evitar las que no lo son. Al igual que la amígdala, su respuesta es bastante inmediata.

  • Tu corteza prefrontal

Este director de orquesta te permite evaluar y controlar la situación-problema, valorando todos los detalles del contexto, y basándote también en tus experiencias anteriores. El córtex prefrontal puede controlar la activación de la amígdala, modulando así la respuesta emocional. También puede gestionar la activación del núcleo accumbens, relativizando la importancia de la ganancia. Esta región del cerebro, y en particular, el lóbulo prefrontal es una parte esencial en la toma de decisiones, ya que inhibe la conducta impulsiva y es la encargada del razonamiento, de trabajar en el procesamiento de datos necesario para cualquier elección, de sopesar el peligro real de la situación, las consecuencias a corto y largo plazo, los beneficios potenciales, etc.

Al decidir, en el lóbulo frontal de tu cerebro se activan los sistemas emocionales, los diversos tipos de memoria (sensorial, de trabajo y largo plazo), así como las funciones ejecutivas del cerebro, que te permiten razonar, comparar y elegir, como en el famoso eslogan publicitario (“Busque, compare y si encuentra algo mejor, cómprelo”).

Generalmente cuando decides sobre algo muy importante, es lógico que termines agotado físicamente porque aumenta el consumo de tu energía cerebral.

Así mismo, cuando aumenta tu capacidad de sentir, aumenta tu eficacia en el razonamiento, y cuanto menos sientes, sucede lo inverso.

  • Tu hipocampo…

Está estrechamente relacionado con la memoria. Es el responsable de archivar la información inmediata y ésta es muy importante a la hora de evaluar una situación (por ejemplo, una jugada de ajedrez) y tomar la siguiente decisión.

Tu hipocampo se encarga de crear y guardar conceptos básicos que después pasan a tu corteza prefrontal, de donde se extraen y se utilizan cuando la ocasión lo requiere. Por ejemplo, en circunstancias en las que elegir una opción u otra podría poner en riesgo tu dinero.

Como ves, la interacción entre el hipocampo y la corteza prefrontal es fundamental en este proceso cognitivo de toma de decisiones.

  • Tu corteza motora…

Es la encargada de seleccionar la mejor opción y de pasar a la acción. El estado de tu corteza motora es un predictor claro ya que, incluso antes de tomar decisiones, puede influir en la formación de una elección nueva.

Entonces, ¿dominamos y tomamos decisiones consciente y libremente o estamos condicionados por el funcionamiento inconsciente de nuestra mente?

¡Buena pregunta! Muchas de tus decisiones, de hecho, son tomadas, en un primer lugar, por tu inconsciente y posteriormente se trasladan a tu consciente que las apoya y las racionaliza y las exterioriza.

Sabemos también que hay un «punto de inevitabilidad o no retorno» en el proceso de tomar decisiones, a partir del cual ya no es posible vetar o bloquear una decisión.

Gráficamente, podemos resumir este mapa cerebral en las siguientes imágenes:

*Imagen de: Néstor Braidot y Pablo Annecchini

En el futuro necesitaremos más estudios para comprobar estas conclusiones y evaluar qué sucede en procesos más complejos para que, humanos o macacos, elijamos una opción u otra.


¿Cuáles son las fortalezas y las limitaciones de tu cerebro, en su conjunto, al decidir y resolver problemas?

Hoy, gracias a la neurociencia, sabemos bastantes cosas sobre el funcionamiento de nuestro cerebro.

Nuestro cerebro procesa unos 60.000 pensamientos al día. Muchos de ellos son absurdos o repetitivos. Más del 90% se repiten y alrededor del 80% son negativos. Katastrophal! dirían mis vecinos alemanes.

Sabemos también que todos nuestros comportamientos y todas las decisiones que tomamos se originan en el cerebro y que, aproximadamente, el 90% de esas decisiones que tomas cada día son inconscientes. Hasta aquí nada nuevo, pero, ¿cómo serán estos porcentajes en macacos? 😉

En Indonesia pude descubrir una escena de este tipo, en la que un monito, después de robarnos la guía, se pone a escudriñarla tan «pichi» en su árbol. Nos dio una lección de humildad y de humor sobre la supuesta supremacía de la inteligencia humana!

¿Todo esto qué quiere decir? Esto implica que un altísimo porcentaje de las elecciones que hacemos son inconscientes, así que no siempre somos tan racionales, como nos empeñamos en aparentar. Muchas de tus decisiones estarán basadas, por tanto, en experiencias, pensamientos, patrones emocionales y creencias repetidas y reforzadas cada día.

Afortunadamente, esas conexiones no son inamovibles y hay una manera de sortear estos automatismos y errores cognitivos de fábrica. de acuerdo al concepto de neuroplasticidad, sabemos que nuestro cerebro tiene la capacidad de desarrollar a lo largo de la vida nuevas conexiones, eliminar otras y cambiar o modular la intensidad de las que ya existen.

Igual que entrenamos un músculo, podemos entrenar nuestro cerebro con técnicas y recursos de psicología, coaching o neurofeedback para mejorar su funcionamiento y para abrir nuevas rutas de conexión.

Saber que no somos el resultado de una pura genética caprichosa e inalterable, supone un alivio y una maravillosa oportunidad de cambio, ¡sin duda!

Al final, todo está en tus manos y depende de tu voluntad e intención de identificar, iluminar y hacer conscientes todos los patrones inconscientes que rigen aquellas elecciones y comportamientos que quieres modificar.

Y aunque todo esto supone un alivio, también viene acompañado de una gran responsabilidad y una enorme oportunidad para plantearnos algunas cosas que pueden venir ocurriéndonos desde hace tiempo y que no nos hemos atrevido a cuestionar. En este sentido, te invito a que le eches un vistazo a mi artículo “Pásale la inspección a tus elecciones y cambios vitales con cinco potentes preguntas”.

*Imagen de Arek Socha en Pixabay 


Para cerrar… Una muletita de apoyo para mejorar tu capacidad para tomar decisiones

Para vencer ciertos automatismos y sesgos cognitivos, así como para poder desarrollar nuestra capacidad para tomar decisiones en un breve periodo de tiempo, yo he estado trasteando últimamente con Lumosity, una App, disponible para Android  e IOs, pensada para desafiar tu cerebro mediante juegos de memoria, atención, velocidad y resolución de problemas.

Se trata de un recurso de apoyo, pero en mi web encontrarás otras estrategias para mejorar tu proceso de toma de decisiones.

No te despistes demasiado porque en los próximos artículos desglosaremos el conjunto de elementos y pasos para afrontar decisiones difíciles e importantes.

Y tú, ¿qué opinas de todo estos procesos cognitivos?

¿Crees que los macacos nos llevan ventaja a la hora de decidir? Me encantará conocer tu opinión sobre este tema.

*Imagen de Yulia Gadalina en Pixabay 

Fuentes

  • Néstor Braidot y Pablo Annecchini. (2012). «Sácale partido a tu cerebro: todo lo que necesitas saber para mejorar tu memoria, tomar mejores decisiones y aprovechar todo tu potencial».
  • Facundo Manes. (2016). Toma de decisiones y creatividad. Perspectivas de la Neurociencia
  • Imagen: Néstor Braidot y Pablo Annecchini.

Compartir es vivir! Te animo, por tanto, a que compartas este artículo, si conoces a alguien a quien le pueda ayudar o porque simplemente te ha gustado.

Te invito también a que te unas a mi embarcación para no perderte muchas más claves aplicadas que pueden ayudarte a gestionar decisiones y cambios especialmente difíciles.

Descarga ya mi guía gratuita para conocer toda la hoja de ruta de mi método Ilusión -> Elección -> Acción!

Libro Cris

Como siempre, gracias por estar ahí y leerme.

Un abrazo,

Cris.

* Foto principal de ZPhotoo en Pixabay  

Soy Cristina Centeno y te muestro claves de psicología y coaching que te ayudarán a soltar lastres, a zambullirte con humor y confianza en la incertidumbre, a liberarte de tus miedos, a tener más claridad, firmeza y autenticidad a la hora de decidir y cambiar y, sobre todo, a liderar la vida que realmente quieres y mereces.

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